jueves, 26 de mayo de 2011

"¿Estás ahí?", pues al parecer no

No podemos conocer el resultado de la obra de teatro del argentino Javier Daulte en la que se basa la ¿Estás ahí?, entre otras cosas porque hace un par de años en España. Sin embargo, en la película que Roberto Santiago ha adaptado si tenemos algunas cosas claras. La primera es su innecesaria presencia dentro del panorama cinematográfico español. Innecesaria –palabra que aparecerá más en esta reducida crónica– por fútil, por intrascendente y porque una vez terminada no sé sabe bien qué es lo que el cineasta ha querido contar en ella.

La segunda es la paradoja de que una película tan breve –90 minutos– pueda parecer interminable, y que de forma simultánea su final se nos presente casi de improviso, liquidando de forma apresurada su reducido mensaje. Lo primero se debe a que muchas de sus secuencias parecen dilatarse en exceso de forma innecesaria. Y es doloroso que este trabajo esté firmado por Roberto Santiago, director que, como mínimo, ha conseguido trabajos irregulares pero dignos como El Club de los suicidas o incluso su ópera prima Hombres felices.

¿Estás ahí? juega a ofrecernos una comedia disparatada –su punto de partida, la novia muerta que continúa presente para hacerle la vida imposible a su novio así lo profetiza– con situaciones a priori divertidas –y algunas de ellas lo son– pero se ve lastrada por una preocupante carencia de ritmo y, lo que es más grave, por la ausencia total de contenido. La sensación de vacío que se produce una vez finalizada es tan grande, que resulta increíble que productores y director –¿estaban ellos ahí?– hayan sido incapaces de resolver una trama, que tal y como se nos plantea, no daría más que para un digno cortometraje. Más triste todavía si tenemos en cuenta el innegable talento que encontramos entre intérpretes tan sólidos como Carmen Elias y Miguel Rellán, dignos secundarios, o Gorka Otxoa y Miren Ibarguren, los protagonistas de esta pretendida comedia romántica modelo Ghost.


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